Parásitos: riesgo para las mascotas y sus amos

Parásitos mascotas

Tenemos una mascota en casa y todo sucede como debe ser. Está bien educada, se lleva perfectamente con nuestros hijos, pero de pronto, en una visita al veterinario, nos enteramos que tiene parásitos, y no sabemos qué hacer. Lo primero, claro, es mantener la calma. Y luego, seguir algunas de las recomendaciones que vamos a darte en este artículo para que la situación no le juegue en contra a nadie.

Lo primero a tener en cuenta es que, incluso cuando nunca antes te lo hayas planteado, nuestras mascotas pueden representar un riesgo para la familia, y la verdad es que no es tan extraño que nuestro perro o gato pueda tener este tipo de inconvenientes de salud. Lo más importante es detectarlo a tiempo, tratarlo, y lograr que le afecte lo menos posible a él, y nada a nosotros.

Los parásitos más comunes

Cuando queremos evitarnos los problemas de los parásitos, sobre todo si ya venimos sospechando que nuestro animal puede tenerlos, lo mejor es evitar el contacto directo con las heces de los animales. Claro, aunque tengamos esos cuidados, es posible que el animal sí se acerque a sus propios desechos, y luego venga y no lama las manos, o mucho peor, la cara.

El caso de los cachorros es especialmente significativo, debido a que en muchos ejemplares se produce el paso de la bacteria Campylobacter a través de sus heces. Normalmente, la misma se detecta a partir de las infecciones gastrointestinales que tienen los pobres animales, y que repercute de forma directa en el modo en el que realizan sus desechos.

Síntomas normales

Por lo demás, debes sospechar de los parásitos gastrointestinales, que son los más comunes, siempre que veas síntomas como diarrea, fiebre, calambres estomacales, vómitos y náusea. Inmediatamente, higieniza todos los objetos con los que ha tenido contacto, incluido tú mismo, y llévalo al veterinario que te indicará que hacer en cada caso.

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