El perro, el principal apoyo social para las personas sin hogar

Nadie duda del apoyo que ofrecen las mascotas a sus dueños, pero esto es aún más importante para las personas sin hogar, que ven en ellas un amigo con el que refugiarse y seguir adelante. Según un estudio realizado por ado por la Cátedra Fundación Affinity Animales y Salud de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), la Fundación Affinity y la Fundación para el Asesoramiento y Acción en Defensa de los Animales (FAADA) sobre el vínculo familiar, para un 74% de los participantes, el perro es su principal fuente de apoyo. A mucha distancia están los amigos con un 18%.

Estos datos también indican que para las personas sin hogar el modelo de familia tradicional – basado en familiares y la pareja – solo representan el 26% de su red social. 

El vínculo entre la persona y el animal es tan fuerte que al preguntarles quién creen que jamás les abandonaría y quién permanecería siempre a su lado, el 93% menciona a su perro en primer lugar. Dicho de otro modo, para ellos las personas pueden ir y venir, pero el animal de compañía siempre está a su lado. El mismo porcentaje también considera que es con su perro con quien comparte más momentos felices y divertidos (93%) y con el que muestra más afecto (90%).                                              

“Desde la Fundación Affinity llevamos años investigando el vínculo entre personas, perros y gatos y viendo los beneficios que tiene tanto para las personas como para los animales. Investigar esta relación en personas en situación de calle nos confirma que la relación con nuestro animal puede ser aún más crucial en momentos de alta vulnerabilidad. Esto nos abre un abanico de posibilidades para comprender y salvaguardar este vínculo como un elemento fundamental de la red social de esas personas” asegura Isabel Buil, directora de la Fundación Affinity.

El animal se convierte en una fuente de apoyo principal debido a diversos motivos: la posibilidad de compartir su tiempo y realizar actividades compartidas, la disponibilidad constante del perro, que ayuda a combatir el sentimiento de soledad; su capacidad para convertirse en un confidente, estableciendo una relación con confianza y cariño; la posibilidad de mantener contacto físico con él, a través de caricias y muestras de afecto y la responsabilidad que conlleva su cuidado, haciendo que la persona se sienta más útil y con un propósito.

“Las personas en situación de sin techo presentan una red social comprometida, tanto desde un punto de vista cuantitativo como cualitativo. Aquellas personas que viven en la calle y que disponen de un mayor apoyo social muestran una mejor salud emocional y presentan menos síntomas de depresión, menos ideación suicida y un mayor comportamiento prosocial”, explica Jaume Fatjó, director de la Cátedra Fundación Affinity Animales y Salud de la Universidad Autónoma de Barcelona.

“Mejores amigos”, un nuevo programa de acción social

Solo en Barcelona se calcula que hay cerca de 4.000 personas sin hogar. Según el último recuento elaborado por el Ayuntamiento de la ciudad, cerca de 900 personas duermen cada noche al raso, en la calle. El resto, lo hace en albergues u otro tipo de equipamientos.

Es habitual que haya personas sin hogar que no acudan a estos centros debido a que no les permiten entrar con su animal de compañía y, con tal de no dejarlo solo, prefieren dormir en la calle con él. Para tratar de evitar esta situación y dar a conocer la importancia de preservar el vínculo entre la persona y el animal, FAADA ha desarrollado el proyecto “Mejores Amigos” (http://mejoresamigos.es/), que busca facilitar el acceso de los animales que conviven con las personas sin hogar a los albergues y las viviendas sociales o de inclusión de Barcelona y también de toda Cataluña.

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