5 claves del idioma de los perros

La mayoría de las personas que tienen como mascota un perro, trata de entender lo que esta le dice por medio de sus actuaciones, ladridos o movimientos. La verdad es que la comunicación con ellos no resulta sencilla, pero con el paso del tiempo, los dueños y los perros terminan por entenderse. Pero ahora bien, ¿alguna vez os habéis parado a pensar cómo habla un perro?

¿Cómo habla un perro?

Para mantener una buena relación, es importante conocer sus sentimientos mediante la interpretación de sus señales. Para que esto os sea más sencillo, Sergio Martínez, experto en etología de AniCura, comenta algunas claves para conocer su significado.

Necesidad de interacción y caricias

Es importante saber cuándo el perro las pide y cuándo las tolera. Cuando viene a buscarte y te expone el lomo o la ingle mientras mueve el rabo podemos ver que la situación le agrada y busca la caricia. Pero a veces vamos nosotros a acariciar a nuestro perro cuando está descansando o haciendo otra actividad, y no nos damos cuenta si en ese momento no le agradan las caricias, pero, aun así, las tolera. Debemos interpretar el movimiento de la cola, la posición de las orejas, si se lame el hocico, si al poco rato se levanta y se marcha o si simplemente no reacciona y muestra cierta indiferencia.

Miedo

El miedo defensivo se identifica porque se agachan, ponen la cola entre las patas, orejas hacia atrás, lamido del hocico y en ocasiones se ponen boca arriba en señal de sumisión. Se trata de un comportamiento que busca apaciguar al sujeto que les amenaza.

Hambre

Recurren a la demanda de atención hacia su cuidador mediante el ladrido, el lloro, rascarle con la pata o apoyar la cabeza en su regazo son algunas formas comunes de reclamar atención. Se trata de una conducta que se refuerza a sí misma (el perro pide atención y recibe comida) por lo que se debe tener cuidado o acabará constantemente pidiendo comida. Es preferible hacer un reparto de la ración diaria y no esperar a que el animal nos lo pida.

Enfado o defensa

El miedo agresivo consiste en ladrar e intentar morder al sujeto que les amenaza, aunque su objetivo es que se marche. Se trata de una conducta que en ocasiones muestran cuando la opción de huir no es factible. No obstante, la conducta será totalmente diferente dependiendo del perro. Los habrá que se inhiban y se hagan pequeñitos mientras otros pueden mostrar agresividad.

Estrés

Aunque generalmente asociamos los ladridos con alegría o demanda de atención, no siempre es así. El ladrido es una forma de comunicación básica para los perros y diferenciamos algunos tipos para distintos estados de ánimo, como la agresividad o el miedo. Deberemos identificarlos según el contexto en el que se encuentre el can en ese momento.

Para estimular la comunicación entre el perro y su cuidador, la clave es tener un vínculo fuerte, una buena relación con nuestro perro, pues generará más interacciones y por consecuencia más comunicación entre ambos. Asimismo, es fundamental que los cuidadores aprendan a entenderlos para así conseguir mantener un hábito comunicacional y que este pueda ir evolucionando positivamente a lo largo del tiempo. “Si nuestro can intenta comunicarse con nosotros, nos envía señales, y no recibe la respuesta esperada, es posible que con el tiempo deje de hacerlo”, concluye Sergio Martínez.

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