Un estudio reciente de Spotahome, especializada en el alquiler digital de habitaciones y viviendas de media y larga estancia, advierte de un efecto colateral asociado a la actual regulación del mercado inmobiliario en España: el aumento de la reticencia de algunos propietarios a arrendar viviendas a familias con hijos. Según el informe, la percepción de inseguridad jurídica y el posible impacto económico llevan a muchos arrendadores a extremar la selección de inquilinos, priorizando perfiles considerados de menor riesgo.
Eduardo Garbayo, consejero delegado de la compañía, señala que el mercado del alquiler atraviesa una fase compleja caracterizada por la escasez de oferta y el incremento de precios. Aunque las medidas impulsadas por las administraciones buscan equilibrar el mercado y reforzar la protección de los inquilinos, el análisis apunta a que, en determinados casos, pueden generar consecuencias no previstas. Entre ellas, destaca el agravamiento de la vulnerabilidad de algunos colectivos, cuyas opciones de acceso a la vivienda se reducen no por decisión deliberada de los propietarios, sino por un marco que, según el estudio, traslada al arrendador responsabilidades que deberían corresponder al Estado.
Inseguridad jurídica: el motor detrás de la selección de inquilinos
El estudio destaca que, como medida de precaución ante el miedo a impagos, ocupación ilegal o desperfectos, un significativo 38% de los propietarios afirma que prefiere excluir como inquilinos a familias con niños. “Este criterio no es arbitrario, sino una consecuencia directa de un marco legal que, al intentar proteger con buena intención a los inquilinos en situación de vulnerabilidad, traslada la carga de dicha protección a los propietarios. El resultado es una limitación de las opciones para estos grupos, a quienes les resulta cada vez más difícil acceder a una vivienda digna”, afirma el directivo.
La normativa, al intentar solucionar un problema de vulnerabilidad social, obliga indirectamente a los propietarios a asumir riesgos y costes. Este traspaso de la responsabilidad al final impacta en que los propietarios intenten evitar inquilinos que perciben de alto riesgo.
Asimismo, los inquilinos con mascotas también se ven discriminados a la hora de acceder al alquiler por considerarse de riesgo ante posibles daños, según manifiestan el 34% de los propietarios
En el segmento de alquiler de temporada, los inquilinos más apreciados por los propietarios son los estudiantes, que representan el 45% de los inquilinos, seguidos por profesionales jóvenes con un 24%. “Estos grupos poblacionales suelen estar bien vistos por los propietarios porque estiman que entrañan menos riesgo, ya que en muchas ocasiones los padres avalan”, afirma Garbayo.
La seguridad jurídica, clave para ampliar el parque inmobiliario
Las principales inquietudes que los propietarios señalan en el estudio a la hora de poner su vivienda en alquiler son los impagos (61%), la ocupación ilegal (58%), y los daños a la propiedad (57%). Los cambios constantes en la legislación también son una fuente de preocupación importante para el 56%, generando un clima de incertidumbre que impacta directamente en la oferta de vivienda.
El perfil de los propietarios en España es predominantemente de mediana y tercera edad, con un 40% mayores de 60 años y otro 40% entre 46 y 60 años. La mayoría (56%) posee una única propiedad en alquiler, mientras que un 36% tiene entre dos y cuatro. Esto revela que muchos dependen de sus propiedades como un complemento importante a sus ingresos o pensiones, lo que hace que la inseguridad jurídica y económica sea aún más crítica para ellos.
“Esta percepción de inseguridad jurídica para alquilar está suponiendo que menos propietarios pongan su vivienda en alquiler y que, aquellos que lo hacen, se curen en salud con la elección del inquilino, incrementando sus exigencias al haber un desequilibrio brutal entre oferta y demanda. El propietario se ha vuelto extremadamente más selectivo, y descarta a aquellos inquilinos en los que percibe un mayor riesgo en el caso de que haya problemas”, afirma el CEO de Spotahome. “La realidad es que si los propietarios se sienten protegidos frente a esos riesgos, no ven la necesidad de excluir perfiles de inquilinos ni de extremar las condiciones del alquiler.”
Ante esta situación, la confianza y la transparencia son elementos clave. Por ello, Spotahome ha decidido suministrar a propietarios e inquilinos la seguridad necesaria para que el proceso de alquilar cuente con garantías para ambas partes y dinamizar el mercado.
Actualmente, es la plataforma más segura de Europa, verificando con profesionales propios sus alojamientos y ofreciendo tours guiados con fotografías 360º, lo que asegura la veracidad del anuncio. Además, ofrece garantías de check-in seguro y de devolución del depósito siempre que el inquilino cumpla su contrato, cubriendo estas necesidades esenciales.
Para los propietarios, una gestión segura, fiable y fácil del proceso de alquiler de su vivienda es decisiva. El futuro incierto los lleva a demandar un mayor nivel de garantías que minimicen los riesgos. Así, el «Programa Plus» de Spotahome ofrece a los propietarios verificación de fraude y solvencia de los inquilinos, pago garantizado de la renta y un aval contra impagos y dañospor parte de la compañía. Para los inquilinos, tanto nacionales como internacionales, la seguridad y comodidad a la hora de alquilar vivienda es algo esencial. Por ello, Spotahome ofrece prestaciones como formalizar el alquiler de cualquier inmueble en un plazo medio de 24 horas, mediante un proceso 100% digital, transparente y ágil, o contar con un servicio de atención al cliente multilingüe y tener absoluta seguridad de que la fianza entregada va a ser devuelta a finalización del contrato.


