El invierno es un periodo del año que exige prestar una atención especial al bienestar de las mascotas. Este inicio de 2026 ha venido marcado, además, por episodios de frío intenso y alertas de nivel rojo en distintos puntos de España. Las bajas temperaturas, la menor duración de los días y la disminución de la actividad física pueden influir de forma notable en la salud, el estado de ánimo y el comportamiento de los animales de compañía. Incluso aquellas mascotas que pasan la mayor parte del tiempo en el interior del hogar se ven afectadas por el clima invernal, el aire seco de la calefacción y los cambios en sus rutinas habituales.
En este contexto, Elisenda Saperas, veterinaria y responsable de comunicación de Purina, subraya que “el cuidado de las mascotas durante los meses de invierno es fundamental, ya que contribuye a mantener su salud, prevenir enfermedades y favorecer su bienestar general”.
Más gasto de energía y más riesgo para los más vulnerables
Durante el frío, los animales más sensibles y vulnerables a sufrir hipotermia son los de pequeño tamaño, como cachorros, gatitos y perros de razas pequeñas, así como los animales de edad avanzada o geriátricos. Además, la reducción de la luz y la disminución de la actividad pueden afectar al estado de ánimo de las mascotas: tendemos a hacer menos actividades al aire libre y reducimos los niveles de actividad, lo que puede hacer que nuestros animales muestren signos de aburrimiento, irritabilidad o apatía.
Para ayudar a que el invierno sea más llevadero y mucho más confortable, desde Purina comparten una serie de recomendaciones prácticas para proteger a las mascotas de las bajas temperaturas o climas extremos:
- Crear un clima idóneo. La manera más fácil es mantener a nuestras mascotas el mayor tiempo posible en el interior de los hogares, y en el caso que esto no sea posible, se debe habilitar un espacio bien resguardado y adaptado a las condiciones climáticas. Si las temperaturas son muy bajas o la mascota no tiene tanto pelo, también se puede considerar el uso de ropa o una manta para mantenerlo caliente durante el día y la noche.
- Cuidar su alimentación. Para contrarrestar las bajas temperaturas, los humanos solemos consumir alimentos o bebidas calientes; en el caso de una mascota con frío esto no es necesario. Aunque si que puede ser necesario hacer ajustes en la dieta de algunos animales, dependiendo de su nivel de actividad, tiempo que pasan en el exterior, etc. Tu veterinario de confianza será el que te recomiende la mejor opción para tu mascota.
- Atención en su aseo. Las pautas de baño son las mismas que en otras épocas del año, tanto para perros como para gatos. Pero la diferencia clave es que debemos ser muy cuidadosos con el secado del pelo y la piel. No debemos dejar nunca un animal con el pelaje húmedo ni sacarlo al exterior justo después.
- Realizar ejercicio físico. Esto permite a la mascota entrar en calor y mantenerse en buen estado de salud. A los perros les ayudará realizar paseos, dentro de lo posible intentando evitar los horarios con las temperaturas más extremas o jugar con ellos en algún parque. En el caso de los gatos podemos hacer juegos en el interior y utilizar juguetes interactivos para estimular su actividad.
- Cuidados especiales en animales seniors o geriátricos. Durante esta época es importante tener un cuidado especial con estos animales, ya que son más sensibles al frio y se ve un aumento en la aparición de problemas articulares. Es importante hacer una revisión veterinaria, protegerlos del frio y los climas extremos, buscar alternativas para mantener el ejercicio físico y adaptarlo a las necesidades de cada animal, como por ejemplo, realizar parte de la actividad física en casa.
Con pequeños gestos y una atención adaptada a cada etapa de la vida, el invierno puede convertirse en una estación segura y confortable también para las mascotas. Ajustar la rutina, prestar atención a su comportamiento y seguir las recomendaciones de los profesionales son claves para proteger su salud y bienestar durante los meses de frío.

