España supera los 15 millones de mascotas y cambia el mapa del hogar

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Silvia Pastor

España ya no puede explicar su cambio demográfico solo con natalidad, envejecimiento o migraciones. Hay otro dato, menos habitual en los debates públicos, que ayuda a entender cómo están cambiando los hogares: el país cuenta con 15.171.569 animales de compañía registrados, según el adelanto de la primera Estadística Nacional sobre Protección Animal difundido por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030.

La cifra no habla solo de perros y gatos. También retrata una transformación social, económica y cultural que lleva años avanzando en silencio. En muchas casas hay menos niños, más personas solas, más hogares pequeños y una presencia creciente de animales que ya no se perciben como una compañía secundaria, sino como parte central de la vida familiar. Esa evolución también tiene una lectura económica: el sector de las mascotas mueve miles de millones de euros y sostiene decenas de miles de empleos.

El Ministerio ha estimado el dato a partir de las inscripciones en los registros autonómicos de animales de compañía entre 2021 y 2025. El resultado muestra un aumento del 14 % desde 2021 y sitúa a los perros como la especie más numerosa: 7.562.893, casi la mitad del total. Les siguen los gatos, con 5.619.967 registros, el 37 %. Otras especies, como conejos, aves, reptiles o tortugas, suman 1.988.708 animales.

Más mascotas que menores de 30 años

La comparación con la estructura de población ayuda a medir el alcance del cambio. Según los datos de población por edades disponibles para 2025, España tenía en torno a 14,47 millones de residentes menores de 30 años. Es decir, el número de animales de compañía registrados ya supera al conjunto de personas de entre 0 y 29 años.

La distancia es todavía más llamativa al mirar a la infancia. La población menor de 10 años ronda los 3,8 millones de personas, mientras que el censo de mascotas se sitúa por encima de los 15 millones. Dicho de otra forma: hay casi cuatro animales de compañía registrados por cada niño menor de 10 años.

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No significa que las mascotas “sustituyan” de forma directa a los hijos, una lectura demasiado simple para un fenómeno más complejo. La caída de la natalidad responde a causas económicas, laborales, culturales y de vivienda que no pueden reducirse a la presencia de animales en casa. Pero sí indica que la vida doméstica se está reorganizando. Los vínculos afectivos, los gastos familiares, los servicios de proximidad y hasta el diseño de productos se están adaptando a hogares donde los animales tienen un peso creciente.

En el reparto territorial, Andalucía lidera la estadística con unos 3,3 millones de animales de compañía. Le siguen Cataluña, con cerca de 2 millones; la Comunidad de Madrid, con 1,9 millones; y la Comunitat Valenciana, con 1,5 millones. El mapa acompaña en buena medida al peso poblacional de cada comunidad, aunque también refleja diferencias en hábitos de tenencia, registros y composición de los hogares.

Una economía que ya no es pequeña

El crecimiento de las mascotas también ha dado forma a un mercado cada vez más amplio. EAE Business School cifra en 5.770 millones de euros la facturación anual del sector en España, con un crecimiento del 8,3 % y 75.000 empleos directos a través de más de 12.300 empresas vinculadas al comercio, la alimentación, la salud y los servicios especializados.

La alimentación sigue siendo una de las partidas principales. El llamado “pet food” supera los 2.050 millones de euros, según el informe de EAE, impulsado por productos de mayor calidad, dietas específicas y una relación con los animales cada vez más parecida a la que se mantiene con otros miembros del hogar. A ese gasto se suman los servicios veterinarios, accesorios, peluquería, residencias, seguros, tecnología, transporte y comercio electrónico.

El fenómeno tiene un nombre que empieza a repetirse en escuelas de negocio y análisis de consumo: “pet-money”. Detrás de esa etiqueta hay una realidad sencilla. Tener un animal de compañía implica un gasto recurrente y previsible. EAE calcula que mantener una mascota en casa supone entre 500 y 1.000 euros anuales por familia, aunque la cifra varía mucho según la especie, el tamaño del animal, el estado de salud y el nivel de servicios contratados.

El interés empresarial se nota en varios frentes. Las aseguradoras están ampliando pólizas de responsabilidad civil y salud animal. Las clínicas veterinarias crecen como negocio sanitario especializado. Las marcas de alimentación compiten en gamas premium. El ecommerce ha convertido sacos de pienso, camas, arneses y juguetes en compras recurrentes. Incluso productos tradicionalmente asociados a la crianza, como carros o accesorios de movilidad, se han adaptado a perros pequeños, animales mayores o mascotas con problemas de salud.

Bienestar animal, consumo y responsabilidad pública

La publicación de este adelanto estadístico llega en un momento en el que la protección animal ha ganado peso normativo. El propio Ministerio recuerda que el desarrollo de la Estadística Nacional sobre Protección Animal forma parte de las obligaciones recogidas en la Ley 7/2023 de Bienestar Animal. En paralelo, el Consejo Estatal de la Protección Animal ha abordado la elaboración de un protocolo para atender a animales de compañía en situaciones de emergencia o catástrofe.

Ese punto es relevante porque la presencia masiva de animales en los hogares también plantea responsabilidades nuevas. Los planes de protección civil, los servicios municipales, las viviendas, los transportes, los comercios y las clínicas tienen que convivir con una realidad que ya no puede considerarse marginal. Si más de 15 millones de animales forman parte de los hogares, su atención en incendios, inundaciones, evacuaciones o crisis sanitarias deja de ser un detalle menor.

También hay retos menos visibles. El aumento de la tenencia responsable exige identificación, vacunación, esterilización cuando proceda, educación, control del abandono y atención veterinaria accesible. El dato económico no debe ocultar que muchas familias pueden tener dificultades para asumir gastos inesperados, especialmente cuando una intervención veterinaria compleja supera con facilidad varios cientos de euros.

La nueva fotografía de España, por tanto, no es solo la de un país con más perros y gatos. Es la de una sociedad que envejece, forma hogares más pequeños, retrasa o descarta la maternidad y la paternidad, y al mismo tiempo construye vínculos intensos con animales de compañía. Ese cambio afecta al consumo, a la economía local, al urbanismo, a la salud pública y a la forma en que se entiende la convivencia.

El censo no resuelve el debate demográfico, pero añade una pieza que ya no se puede ignorar. España tiene más mascotas registradas que residentes menores de 30 años y casi cuatro veces más animales de compañía que niños menores de 10. No es una anécdota simpática para una infografía. Es una señal clara de cómo están cambiando los hogares y de hacia dónde se está moviendo una parte importante del gasto familiar.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas mascotas hay registradas en España?

El adelanto de la Estadística Nacional sobre Protección Animal cifra en 15.171.569 los animales de compañía registrados en España entre 2021 y 2025.

¿Cuáles son las mascotas más habituales?

Los perros son la especie más numerosa, con 7.562.893 registros. Les siguen los gatos, con 5.619.967. Otras especies, como conejos, aves, reptiles o tortugas, suman 1.988.708 animales.

¿Hay ya más mascotas que jóvenes en España?

Sí. El número de animales de compañía registrados supera los 15,17 millones, mientras que la población menor de 30 años se sitúa en torno a 14,47 millones según los datos de población por edad de 2025.

¿Cuánto factura el sector de las mascotas en España?

EAE Business School estima que el sector factura 5.770 millones de euros anuales, crece un 8,3 % y genera 75.000 empleos directos.

vía: dataspain