
Los perros, los gatos, en definitiva, cualquier animal no nace sabiendo lo que nos va a gustar y lo que no. Eso tienen que aprenderlo con el paso del tiempo y con nuestra ayuda.
Es lógico que nosotros vamos a saber lo que nos gusta que hagan y lo que no pero, para enseñárselo, no basta con que le regañes o le pegues, no servirá de mucho.
Sin embargo, si que puede servir esto otro: